

Dos tiendas vintage, dos referentes de inspiración con un toque de folk, magia, decadencia y belleza. Para quellas y aquellos que aman vivir en el pasado y rescatar tesoros que de otra manera quedan en el baúl de la abuela. Objetos pre-amados que se "reciclan" sin incentivar la curva de oferta y demanda en el comercio masivo de bienes. Confieso mi adicción por los tesoros vintage de Sisters of the Black Moon. Creo que no volveré a usar nada que no sea vintage, a no ser que sea absolutamente necesario (como en el caso de las prendas básicas). Nada como el encanto de la subasta, de la historia en el objeto, en la espera de la llegada, el saber que desde Suecia o Austin (Texas) estas bellas hechiceras envían sus charms (previamente cazados en tiendas vintage de diferentes puntos del orbe) a quién desde un principio de los tiempos (del tiempo que precede el artículo) habría de ser su propietario o co-propietario. ¿Quién quiere ir a una mega tienda que ofrece copia de tendencia cuando se puede adquirir el artículo de museo de las décadas pasadas?
Nunca el reciclaje fue tan chic y muchas veces tan costoso si se dedica un poco de tiempo a seguir las subastas de estas chicas, en donde algunas prendas llegan a alcanzar los miles de dólares.
He de aclarar que aunque las brujas venden artículos de piel pre-usados por abuelas, creo que es mejor que la consumidora "no compasiva" no incentive la producción actual de articulos de peletería por medio de la compra de estos productos. Si la consumidora de estos artículos no se compadece de los animales empleados en esta clase de clase de sangrientas industrias, por lo menos que compre aquellos que ya desde décadas se encuentran en el mercado. Que maravilloso sería ver algún día el mercado tan reducido o limitado (por ejemplo la prohibición de la venta de pieles) a sólo artículos de museo. Para bien y para mal, las huellas del pasado no se pueden borrar pero si se emplean para trazar una senda más sostenible y compasiva.
Creo que el vintage es una alternativa maravillosa tanto para ambientalistas, defensores de animales y consumidores conscientes y no tanto. Creo que en este nicho de mercado, las externalidades negativas se reducen ya sea por romanticismo, ambientalismo o por esnobismo.
Que la motivación de la compra sea la que sea pero que redunde en beneficio del planeta...
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